niveles de gobierno, para ayudar y
fomentar estos contenidos (Serrano,
comunicación personal, 15 de
noviembre de 2017).
En otra línea, Álvarez (ob.cit.) argumenta que:
Desde la retórica del Estado, señala que
va a impulsar la diversidad, reconoce la
interculturalidad, etc. Pero desde el
Estado, no desde la propia sociedad. No
se toma en cuenta a las comunidades
que se resisten a las políticas del Estado.
Institucionalmente pueden existir
propuestas, pero creo que no es una
política pública, sino meras
coincidencias (Álvarez, comunicación
personal, 5 de noviembre de 2017).
El objetivo de la Ley de Cine fue crear una
institucionalidad para el sector audiovisual, en este
caso el CNCINE y, un fondo de fomento, destinado
fundamentalmente para la producción audiovisual,
sin tomar en cuenta otros aspectos fundamentales
como son los programas para proteger y promover
la cinematografía ecuatoriana y a quienes lo
producen.
Para la realizadora audiovisual indígena
Yallico (2017), la misión de una política para
fomentar la diversidad en Ecuador, debe generar
condiciones propicias para la promoción de:
Un cine reflexivo, del cual estemos
orgullosos, no porque sea un cine
quichua, o venga de cineastas
reconocidos, o sea un cine montubio,
sino porque ofrezca una estructura
narrativa nuestra, propia y común,
donde coexistan el yo y el nosotros,
todos juntos. Que los grandes públicos
reconozcan parte de su identidad en ese
cine (Yallico, comunicación personal, 8
de diciembre de 2017).
Es importante destacar que la Ley de Cine no
incluyó en su articulado la diversidad cultural a
pesar de que cuando se aprobó ya era motivo de
debate de la comunidad académica y los organismos
internacionales, León (ob.cit.) sostiene que:
En el momento de la creación de la Ley
de Cine, la preocupación de los
cineastas, que fueron los que
impulsaron esa ley estaba dirigida
fundamentalmente hacia cómo financiar
sus películas. Pocos años después con la
Constitución del 2008, la diversidad
cultural y la interculturalidad, se
convierten en principios del Estado
ecuatoriano (León, comunicación
personal, 31 de octubre de 2017).
En efecto, al revisar las convocatorias de las
ayudas del CNCINE, se observa que las categorías
convocadas en estos años, se concentraban
principalmente en aspectos específicos de la
producción. Son bases pensadas para un cine de
gran formato, a excepción de pequeñas iniciativas,
sin tomar en cuenta a los cineastas que no
pertenecen a los circuitos de grandes producciones
y que circulan por salas comerciales y festivales
internacionales de cine. De esta manera quedan
excluidos una parte de los realizadores que están
produciendo en el país.
La categoría de pueblos y nacionalidades
indígenas en las convocatorias del CNCINE
En Ecuador, la diversidad cultural no ha sido
una prioridad dentro de la agenda política, y la
formulación de políticas públicas para fomentarlas