Introducción
Los ingresos económicos ecuatorianos
históricamente han dependido de la
agroexportación, particularmente en rubros
como el banana (Trujillo-Sandoval et al., 2021),
el cacao (Borja et al., 2021) y café (Chango y
García, 2021), así como la explotación de
hidrocarburos, sin embargo en las últimas
décadas se ha observado un incremento
producto de la actividad turística, le cual ha
pasado a tener una importante participación en
los ingresos nacionales, producto de las ventas y
recaudación de impuestos, especialmente en los
sectores de alojamiento, gastronomía y trasporte
(Lemoine et al., 2021).
El potencial para explotar la actividad
turística en Ecuador viene dado en primer lugar
por la diversidad ecológica que posee el país, el
cual además forma parte de la cuenca amazónica
(Cartay y Chaparro-Martínez, 2020), posee
diversos paisajes de montaña por estar en
enclavado en la cordillera andina (Miranda-
Salazar et al., 2021), tiene un clima tropical
durante todo el año, sin presentar climas
extremos y posee además una importante franja
costera (Sabando et al., 2022), así mismo posee
ciudades que son patrimonio cultural de la
humanidad como Cuenca (Serrano et al., 2019)
en la provincia de Azuay y tiene atractivo
turístico para el turismo científico como las islas
Galápagos (Rivera y Mendoza, 2022).
El crecimiento de la actividad turística ha
sido producto de un mejoramiento en las
condiciones de infraestructura como
aeropuertos y carreteras, para la movilización
desde el exterior y el turismo internos, así como
el desarrollo de una importante red hotelera
(Tite-Cunalata et al., 2021), la cual junto al
establecimiento de locales de gastronomía de
alta calidad (Marín-Parra et al., 2021) han
mejorado la calidad de servicios hacia los
turistas, provenientes de Europa, Asia y
Norteamérica, los cuales tienen estándares de
lata exigencia.
A pesar de que el crecimiento de la
actividad turística ha sido observado en todas las
provincias, este ha sido más notorio en aquellas
provincias, donde se han realizado mayores
inversiones, por ser las de mayor población e
interés como son la provincia de Pichincha,
Guayas, Azuay y las Galápagos, las cuales
concentra la mayor cantidad de ingresos en
comparación al resto de las provincias del
Ecuador, a pesar de que la mismas poseen
condiciones ideales para la explotación turística.
Aunque el crecimiento ha sido sostenido,
se observó una caída en los años 2020 y 2021
como consecuencia de la pandemia por el
Covid-19 (Mendoza et al., 2022), que obligó al
estado ecuatoriano por disposiciones de la
Organización Mundial de la Salud (OMS) a
tomar medidas restrictivas de movilidad, que
redujo considerablemente el número de